Nuestra Historia

Más de 20 años educando con amor, compromiso y vocación

Toda gran historia comienza con un sueño. La nuestra nació a principios de los años 2000, cuando tres profesionales unieron sus conocimientos, experiencia y profundo amor por la educación.

El comienzo

Tres miradas, un mismo propósito

El sueño fue crear espacios donde los niños y niñas pudieran aprender, crecer y sentirse valorados. La experiencia pedagógica, la innovación y una gestión responsable permitieron convertir ese propósito en proyectos educativos concretos y sostenibles.

Marcela Mansilla Narváez

Educadora Diferencial

Especialista en lenguaje, titulada de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), con especialización en Neurociencias y experiencias de perfeccionamiento y pasantías en España y Finlandia.

Mónica Jara Alarcón

Educadora Diferencial

Especialista en lenguaje, titulada de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), con especializaciones y experiencias formativas en Estados Unidos, Finlandia y España, siempre comprometida con la innovación y el desarrollo integral de la infancia.

Rodrigo Ortiz

Ingeniero y profesor

Ingeniero Industrial y Profesor de Física y Matemáticas. Su mirada de gestión, organización y formación académica permitió transformar los sueños en proyectos educativos concretos y sostenibles.

Crear escuelas donde educar fuera también una forma de amar, acompañar y transformar vidas.
Un sueño que comenzó en 2002

Una historia que siguió creciendo

Con esfuerzo, dedicación y muchas horas de trabajo, comenzamos a construir comunidades educativas que buscaban entregar mucho más que conocimientos: lugares donde cada niño y niña pudiera sentirse seguro, escuchado, respetado y capaz.

2002

Nace Escuela Sol y Luna

El primer proyecto educativo de nuestra historia y el comienzo de una comunidad orientada a acompañar la infancia y a sus familias.

2003

Nace Escuela Arrayán

Ampliamos nuestro compromiso con la educación, especialmente con el desarrollo del lenguaje y las necesidades particulares de cada estudiante.

2005–2019

Escuela Mirador Azul

Durante estos años acompañó a numerosas familias. El proyecto cerró sus puertas en 2019, luego de que el propietario decidiera vender el establecimiento.

2009

Nace Escuela El Canelo

Se suma a una trayectoria que continuaría creciendo con el mismo espíritu que nos acompañó desde el comienzo.

Educación con propósito

Una escuela se construye con personas

Durante todos estos años hemos aprendido que una escuela no se construye solamente con salas, materiales, proyectos o programas educativos. Se construye con la convicción de que cada infancia merece oportunidades para descubrir todo lo que puede llegar a ser.

Nuestra historia ha estado marcada por el esfuerzo, la perseverancia, la innovación y el amor por la educación. Hemos buscado aprender, perfeccionarnos e incorporar experiencias educativas de distintos lugares del mundo, sin perder lo esencial: conocer a cada niño, respetar su individualidad y acompañarlo en su propio proceso de crecimiento.

Con educadoras que creen en sus estudiantes.
Con equipos que trabajan con compromiso.
Con familias que confían.
Con niños y niñas que cada día nos enseñan algo nuevo.
+10.000
Historias que forman parte de la nuestra

Más de 10.000 niños, niñas y estudiantes

Son miles de primeras palabras, aprendizajes, juegos, amistades, desafíos superados, abrazos, celebraciones y logros que han quedado para siempre en nuestra memoria.

Muchos de nuestros ex estudiantes todavía regresan a visitarnos. Algunos vuelven acompañados de sus familias; otros regresan convertidos en jóvenes y adultos, recordando a sus educadoras, sus salas, sus compañeros y las experiencias que marcaron sus primeros años.

Esos encuentros nos recuerdan que educar es dejar una huella que permanece mucho después de que un niño deja nuestras aulas.

Seguimos creyendo en el futuro

La historia continúa escribiéndose cada día

Más de dos décadas después de aquel primer sueño, seguimos trabajando con la misma convicción: que cada niño y niña tiene capacidades que descubrir, talentos que desarrollar y un futuro que construir.

Seguimos aprendiendo Seguimos innovando Seguimos creciendo

Y, sobre todo, seguimos creyendo en el poder de una educación realizada con profesionalismo, compromiso y amor. Nuestras escuelas no son solamente parte de nuestra historia: son parte de la historia de miles de familias.

Esta historia continúa en cada niño que llega por primera vez, en cada aprendizaje alcanzado y en cada ex estudiante que vuelve a visitarnos y nos recuerda por qué comenzamos.

Más de 20 años sembrando aprendizajes, construyendo confianza y acompañando futuros.
Donde comienza el aprendizaje, comienza su futuro.